No voy aquí a ahondar en lo que está pasando con las sustituciones que han supuesto la pérdida de horas y horas de clase, o cómo han cambiado en todo el sistema público la forma de remuneración durante las bajas médicas, o cómo han variado los ratios para pedir ayudas al alumnado con dificultades o emigrante, sino que voy a ir a algo más prosaico, a detallitos que hacen imposible afirmar eso de que "no hay recortes". En una comparecencia pública el pasado enero, la número dos de Educación repitió el mantra nada más empezar, y después desgranó algunos de los tijeretazos que se leerán abajo, uno tras otro, sin piedad. Monté en cólera y hasta perdí las formas pero es que nos estaban llamando idiotas a la cara y nadie decía nada, porque de algo también me he dado cuenta: la gente de las juntas directivas no es nada beligerante con el sistema por muy injusto que sea, y más bien parecen dispuestos a tragar y a hacer el menor ruido posible (esto me va a hacer ganar una denuncia o algún comentario subido de tono, seguro). Dado lo muy propenso que soy a meterme en fregados, vamos al lío.
Estos son los programas que resultan tocados por esos recortes que no existen según se encargan de contarnos a diario:
- Desaparecen los premios Karmele Anzueta, Urruzuno, Barriola, etc, que se daban al alumnado que destacaba en diversas facetas.
- Desaparece el dinero que había para los programas de Intercambio entre centros.
- Desaparece un buen pedazo del presupuesto de Garatu, que es el sistema de formación del profesorado, habitualmente fuera del horario lectivo y con cursos de muchas horas.
- El programa de Libros Solidarios que permitía en muchos cursos de Primaria y en los dos primeros de Secundaria tener libros casi gratis ya que iban heredándose de un curso a otros, no se extiende hasta 3º de ESO para el curso que viene. El libro de Educación para la Ciudadanía nos lo comeremos con patatas.
- Los cursillos de inglés que se daban la primera quincena de julio en los institutos para los que habían acabado cuarto de ESO, pasan a mejor vida.
- Desaparecen las ayudas económicas personales para el profesorado, esto es, una especie de préstamos sin intereses que luego había que devolver, claro.
- Se han reducido las aportaciones para ciertas actividades como Cine en la Escuela y Tinko, que es cine en euskera del programa NOLEGA.
- El programa Eskola 2.0 no se va a extender hasta 4º de ESO, y eso se dijo antes de que el ministro Wert, otro iluminado, dijese eso de que se va a cargar ese curso para poner un primero de Bachillerato o de FP que será obligatorio hasta cumplir los 16 años. Ese curso, con el título ya bajo el brazo, puede ser el adecuado para contratar a Chuck Norris de docente aunque Bud Spencer haría buen papel con ciertos jóvenes de 15 y 16 años que están en algo que no quieren cursar, pero que lo tienen que hacer porque lo dice la ley. Sopapazos seguros.
Aquí acaba la primera parte del reportaje de denuncia. La semana que viene vendrán datos detallados de pérdidas de profesores, derechos y servicios en nuestra amada Educación en Euskal Herria. Pero recordad: "no hay recortes en educación".
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