Siguiendo con los recortes que no existen en Educación en Euskadi vamos con la estrategia depurada en los últimos años. Mientras se afirma sin rubor que no se está recortando en personal, el cambio de criterios a la hora de contabilizar alumnado de forma que puedan acceder a tener horas de refuerzo o de desdoble, hace que en la práctica se supriman servicios y con ellos profesorado. En institutos grandes es posible que no se haya notado tanto porque siempre llegan a los mínimos, pero en los centros pequeños el daño ha sido irreparable. Muchas asignaturas han perdido sus desdobles y muchos alumnos y alumnas con problemas se han quedado sin las horas de refuerzo que les ponían a la altura de los que se quedaban en clase. Minipunto para nuestros gestores. Puaj!
Por otra parte, hay otros programas que han sufrido las iras optimizadoras de nuestros gerifaltes (en su 5ª acepción). En el primer ciclo de ESO hay un programa de ayuda al alumnado con problemas de comprensión o concentración con un nombre rimbombante, Programa de Refuerzo Educativo Específico, y para entrar en él hay que reunir una serie de condiciones y pasar un conjunto de diagnósticos. Hay otro programa, de Diversificación Curricular, que se desarrolla en el segundo ciclo de ESO dedicado al alumnado que tiene buenas costumbres de trabajo pero que le cuesta llegar a los mínimos, y a los que con un sistema personalizado conseguimos sacar adelante obteniendo el título de ESO para cursar algún ciclo de grado medio. Pues bien, ambos programas han experimentado esos cambios de criterio de admisión que llaman "optimización de recursos", y en algunos institutos han quedado reducidos a la mínima expresión o han desaparecido.
Otro de los puestos de trabajo que ha quedado mermado ha sido el de Pedagogía Terapéutica, esto es, nuestras queridas PTs que se encargan de sacar adelante al alumnado con todo tipo de problemas. Con las reducciones o el cambio de número requerido para su concurso, en algunos institutos hemos perdido horas y algún que otro puesto de trabajo.
La guinda de plomo al pastel es la asignación económica a los centros que tendría que haber llegado en enero o febrero, y lo mismo la asignación de las becas para libros, transporte o comedor. ¿Alguien sabe algo de esos montantes de dinero? Pues no, no hay explicaciones, pero aquí se cumple igual que en casa la máxima central de la economía: "quita y no pon, se acaba el montón". Hay que pagar luz, agua, teléfono, calefacción... y como no hayas sido hormiga sino cigarra, pues eso, que vas a tener que ir a pedir a la puerta de la iglesia a pegarte con unos cuantos que ya tienen plaza fija allí.
Seguiremos con más denuncias, a ver si haciendo ruido se mueve algo, una silla, un presupuesto, una explicación, algo. La educación se lo merece porque es una inversión, nunca un gasto.
PS: No me he querido enrollar aquí con las diferencias de alumnado que hay entre la escuela pública o privada dados los diferentes sistemas de admisión que hay impuestos (en la pública ninguno, en la privada varios, empezando por el económico). Eso merece otro post y así se hará.
miércoles, 7 de marzo de 2012
jueves, 1 de marzo de 2012
El nuevo mantra de cualquier gobierno: NO HAY RECORTES
Lo que no hay es vergüenza. He estado en varios actos públicos y privados con personas de la administración, con altos cargos del departamento de Educación del Gobierno Vasco, y en todos esos eventos los ponentes han iniciado su disertación con el mantra de rigor: "no hay recortes en educación". El otro día el más alto cargo de Sanidad decía lo mismo y lo repiten machaconamente cada vez que una cámara les enfoca o alguien les pone una alcachofa en la boca. Penoso e incierto. Vamos, que dicen más mentiras que Pinocho.
No voy aquí a ahondar en lo que está pasando con las sustituciones que han supuesto la pérdida de horas y horas de clase, o cómo han cambiado en todo el sistema público la forma de remuneración durante las bajas médicas, o cómo han variado los ratios para pedir ayudas al alumnado con dificultades o emigrante, sino que voy a ir a algo más prosaico, a detallitos que hacen imposible afirmar eso de que "no hay recortes". En una comparecencia pública el pasado enero, la número dos de Educación repitió el mantra nada más empezar, y después desgranó algunos de los tijeretazos que se leerán abajo, uno tras otro, sin piedad. Monté en cólera y hasta perdí las formas pero es que nos estaban llamando idiotas a la cara y nadie decía nada, porque de algo también me he dado cuenta: la gente de las juntas directivas no es nada beligerante con el sistema por muy injusto que sea, y más bien parecen dispuestos a tragar y a hacer el menor ruido posible (esto me va a hacer ganar una denuncia o algún comentario subido de tono, seguro). Dado lo muy propenso que soy a meterme en fregados, vamos al lío.
Estos son los programas que resultan tocados por esos recortes que no existen según se encargan de contarnos a diario:
No voy aquí a ahondar en lo que está pasando con las sustituciones que han supuesto la pérdida de horas y horas de clase, o cómo han cambiado en todo el sistema público la forma de remuneración durante las bajas médicas, o cómo han variado los ratios para pedir ayudas al alumnado con dificultades o emigrante, sino que voy a ir a algo más prosaico, a detallitos que hacen imposible afirmar eso de que "no hay recortes". En una comparecencia pública el pasado enero, la número dos de Educación repitió el mantra nada más empezar, y después desgranó algunos de los tijeretazos que se leerán abajo, uno tras otro, sin piedad. Monté en cólera y hasta perdí las formas pero es que nos estaban llamando idiotas a la cara y nadie decía nada, porque de algo también me he dado cuenta: la gente de las juntas directivas no es nada beligerante con el sistema por muy injusto que sea, y más bien parecen dispuestos a tragar y a hacer el menor ruido posible (esto me va a hacer ganar una denuncia o algún comentario subido de tono, seguro). Dado lo muy propenso que soy a meterme en fregados, vamos al lío.
Estos son los programas que resultan tocados por esos recortes que no existen según se encargan de contarnos a diario:
- Desaparecen los premios Karmele Anzueta, Urruzuno, Barriola, etc, que se daban al alumnado que destacaba en diversas facetas.
- Desaparece el dinero que había para los programas de Intercambio entre centros.
- Desaparece un buen pedazo del presupuesto de Garatu, que es el sistema de formación del profesorado, habitualmente fuera del horario lectivo y con cursos de muchas horas.
- El programa de Libros Solidarios que permitía en muchos cursos de Primaria y en los dos primeros de Secundaria tener libros casi gratis ya que iban heredándose de un curso a otros, no se extiende hasta 3º de ESO para el curso que viene. El libro de Educación para la Ciudadanía nos lo comeremos con patatas.
- Los cursillos de inglés que se daban la primera quincena de julio en los institutos para los que habían acabado cuarto de ESO, pasan a mejor vida.
- Desaparecen las ayudas económicas personales para el profesorado, esto es, una especie de préstamos sin intereses que luego había que devolver, claro.
- Se han reducido las aportaciones para ciertas actividades como Cine en la Escuela y Tinko, que es cine en euskera del programa NOLEGA.
- El programa Eskola 2.0 no se va a extender hasta 4º de ESO, y eso se dijo antes de que el ministro Wert, otro iluminado, dijese eso de que se va a cargar ese curso para poner un primero de Bachillerato o de FP que será obligatorio hasta cumplir los 16 años. Ese curso, con el título ya bajo el brazo, puede ser el adecuado para contratar a Chuck Norris de docente aunque Bud Spencer haría buen papel con ciertos jóvenes de 15 y 16 años que están en algo que no quieren cursar, pero que lo tienen que hacer porque lo dice la ley. Sopapazos seguros.
Aquí acaba la primera parte del reportaje de denuncia. La semana que viene vendrán datos detallados de pérdidas de profesores, derechos y servicios en nuestra amada Educación en Euskal Herria. Pero recordad: "no hay recortes en educación".
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